diumenge, 24 juny de 2012

Tres maneres de veure París:

- anar a París (qui puga)
- per internet (fer click aquí: Paris 26 gigapixels) (molt bonic)
- llegir a Gertrude Stein (encara que només es parla del París dels primers quaranta anys del segle XX) 
(amb perdó, aquesta tercera manera és, al meu parer, millor que el futbol):





Gertrude Stein 
París Francia 
editorial minúscula, 2009 
Traducció de Daniel Najmías
120 pàgines, 12 €



Ja vam oferir un tastet (aquí)
Els amics de minúscula diuen això del llibre:
En las páginas de París Francia, Gertrude Stein traza un insólito retrato de la ciudad que escogió como hogar durante más de cuarenta años. En sugestivo desorden se suceden los recuerdos de infancia, las singulares opiniones sobre Francia y los franceses, la gastronomía, la moda, el arte, los perros y la guerra, así como las anécdotas acerca de la vida en París y en el campo, muchas de las cuales están teñidas de humor. La obra de Stein ha sido definida como una inmensa reflexión sobre el lenguaje; publicado en 1940, el día en que París cayó en manos de los alemanes, este libro raro, fruto de una sensibilidad poética fuera de lo común, que invita a ser leído en voz alta a causa de su peculiar estilo y sorprendente puntuación, da buena prueba de ello.
Costa començar a llegir: parla molt molt ràpid sense comes diu moltes coses... 
Però arriba un moment en què el que t'està explicant t'absorbeix, i ja et sembla que gastar les comes espatllaria el relat.
Et parla Gertrude de França i dels francesos, de viure a París i de viure en el que no és París (tota la resta), de la guerra i la pau, de la família, de la "terre", de la civilització i la modernitat, de la moda i la propaganda...

I tot t'ho compta amb una senzillesa molt complicada, amb moltes paraules que callen molt, amb una antiguitat que resulta molt d'avui dia, amb una gràcia molt seriosa. 


Un altre tastet: 
     "Cuando se llega por primera vez a conocer de verdad a los franceses una de las primeras cosas que intrigan es la insistencia en su latinidad. No consideran latinos a los italianos y a los españoles, sino que los latinbos son ellos los franceses, insisten en que son galos pero que así y todo son latinos. Al final comprendí que lo que querían decir era que el espíritu de la latinidad ellos los galorromanos lo conservaban más puro que en Italia que perdió su latinidad cuando la invadieron los bárbaros y nunca volvió a crearla, los italianos quizá adoptaron las formas y los símbolos de Roma, pero en lo esencial la cultura latina desapareció de Italia y nunca existió en España por lo cual su verdadera casa ha sido Francia. Y tienen buena parte de razón. Al principio yo no sabía de qué hablaban pero poco a poco empecé a comprender a qué se referían cuando hablaban de su latinidad.     Se referían por supuesto a la lógica, el único pueblo que se interesó por la lógica fueron los romanos, la lógica porque la gente lógica nunca es brutal, nunca es sentimental, nunca es descuidada, nunca intima, en una palabra la gente lógica es tranquila y emocionante, es decir es francesa. Los franceses entienden la guerra porque son lógicos, no les importa ir a la guerra porque son lógicos, y ser lógicos es ser latino. Eso es lo que poco a poco empecé a entender. tardé mucho tiempo en entenderlo de verdad.     Ser latino era ser civilizado ser lógico y ser moderno y los franceses lo eran y lo sabían. Lo explicaban de tantas maneras que se tardaba mucho en comprenderlo, y fue quizá en la descripción de su educación donde lo entendí mejor.     La relación de los franceses con Napoleón es quizá lo más curioso de los franceses, porque Napoleón solo era latino en la medida en que era soldado, no era civilizado no era lógico y no era moderno. ese es realmente el único momento de su historia en que no han sido plenamente franceses, pero eso era bastante natural, la revolución los había vuelto sentimentales y aunque parezca mentira hasta el movimiento romántico no volvieron a ser franceses. Napoleón como no era francés para ellos tenía glamour y además entonces por primera vez en la historia tuvieron una idea de la propaganda de intentar que otros pensaran como ellos. La propaganda no es francesa, no es civilizado querer que otros crean lo que uno cree porque la esencia de ser civilizado es poseerse a sí mismo tal como es por supuesto no puede poseer a nadie más, no es asunto suyo. Es por este elemento de civilización por lo que París siempre ha sido la casa de todos los artistas extranjeros, son cordiales, los franceses, rodean al extranjero de una atmósfera civilizada y lo dejan en su interior completamente en paz. Y su lógica también les hace imposible ser propagandistas. Si hay una cosa en el mundo que no es lógica es la propaganda, y también es lo único en el mundo que no tiene nada que ver con la moda. La diferencia entre propaganda y moda es muy interesante." (pàgines 61-63)

3 comentaris:

  1. Gràcies cavaliere...a la llista...París, Gertrude...

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  2. Ara com ara, anar a París està complicadet; llegir la Stein, bastant més assequible (tot i que jo també trobo que les comes que falten haurien millorat el text).

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  3. És una obra plena de tòpics. Expressa molt bé la personalitat de la Sra. Stein.
    M'agradaria llegir la biografía de Gertrude Stein.

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