dimecres, 30 de juny de 2010

Gertrud Kolmar ante el destino


1. Leyendo en una terraza veraniega Susanna, novela de Gertrud Kolmar. De pronto, escucho en la mesa de al lado, dicha con cierta violencia, una frase que creo haber oído mil veces: "No estoy aquí para que me insulten".
"¿Y para qué crees que estás?", pienso.
No tardo en darme cuenta de que, por muy remota que a primera vista parezca, es posible que exista una relación entre la frase del vecino de mesa y Susanna; más concretamente, entre la frase y el estado de ánimo de Kolmar cuando escribió su novela: un estado que conocen bien cuantos consideran que la vida sólo empieza a tener sentido cuando se comprende que para una monstruosa vejación es para lo que hemos viajado hasta este mundo.
Me atrae la fuerza interior que en el Berlín nazi demostró tener Kolmar cuando percibió que estaba cayendo su alma por debajo de la dignidad que se merecía. Fue percibirlo y ante semejante adversidad reaccionar de forma peculiar, de un modo marcadamente kafkiano. ¿Llegó a conocer la obra de Kafka? Ella murió en 1943 y era judía y prima hermana de Walter Benjamin y pudo perfectamente haber llegado a conocerla. De hecho, su obra respira kafkianamente.

- 2. A Mr. Philip Roth una forma muy plausible de definirlo sería decir que conoce como la palma de su mano esa línea de nuestro destino que dibuja un agravio tan grande como una casa para siempre. No en vano, a Roth, que siempre fue un buen experto en comentar toda la ancha gama de humillaciones que configuran la esencia de la condición humana, le recuerdo diciendo en una entrevista que en obras como El proceso o La metamorfosis traza Kafka "la crónica de cómo alguien es educado para aceptar que todo aquello que parece fuera de lugar y ridículo e increíble, muy por debajo de la dignidad y de los intereses de una persona, es de hecho lo que está sucediéndole a uno: esto que se sitúa por debajo de mi dignidad resulta ser mi destino".
En efecto, uno es un buen hijo y un esforzado oficinista de cuyo trabajo vive toda su encantadora familia y de pronto descubre que es una asquerosa alimaña. Tras semejante descubrimiento, puede que la única gran opción sea saber ser libre en medio de la más absoluta falta de albedrío.

- 3. Recuerdo siempre un artículo de hace años de Berta Vias Mahou hablando de Gertrud Kolmar y de la fortaleza interior que la convirtió en un ejemplo moral en una era de abismo. Nacida en Berlín en 1894, en el seno de una familia de la burguesía judía de origen polaco, Gertrud Kolmar, a diferencia de la mayoría de sus familiares y conocidos, no huyó de la Alemania nazi, sino que, a pesar de las oportunidades que tuvo para escapar, eligió permanecer en su ciudad natal cuidando a su anciano padre. Para Kolmar (a la que, dicho sea nada de paso, Walter Benjamin admiraba por su notable talento poético), la estabilidad sólo podía llegarle a través de una fuerza interna muy espiritual, como si todo -hasta lo peor- pudiera sobrellevarse y como si en el fondo el secreto de esa fuerza consistiera en recordar unas palabras de Hamlet (que Kolmar conocía bien): "Todo consiste en estar preparado".
Novela de extrema energía, que refleja días de angustia y límite, Susanna inaugura en la editorial Errata Naturae Los Papeles de Sefarad, que dirige Mercedes Monmany. Es un libro de final algo abrupto, casi normal, dado que la historia fue escrita en condiciones abruptas durante el invierno de 1939. Habla del inquietante encuentro entre dos mujeres: una institutriz judía que está esperando huir de la amenaza del nazismo (es decir, alguien en la misma situación en la que se hallaba la propia Kolmar) y su alumna, una bellísima joven mentalmente perturbada. En la geografía mental de la joven loca están todas las cumbres de las cumbres borrascosas que ha habido y habrá, las cimas de la poesía del amor eterno y del abismo. Por unos momentos, esa mente me recordó a Emily Dickinson cuando veía personificada a la Muerte en un hombre, en un Caballero: "Puesto que no podía esperar a mi Morir/ Él esperó por mí con gentileza".

- 4. Historia de pasión y locura, historia de un amor acompañado por un deseo sexual arrollador que nada quiere saber de una sociedad represiva que excluye a la poesía, pero que Kolmar sabe hallar en los lugares más insólitos. La autora pasó sus últimos meses en Berlín dedicada a trabajos forzados y, habiendo comprendido que su destino se había situado en el callejón de la indignidad, esperaba todos los días la hora del amanecer en la que le tocaría a ir a trabajar a la sala de máquinas, cuyo ruido le atraía más que los seres humanos con los que convivía. En carta conmovedora a su hermana Hilde, habló de las fundamentales enseñanzas de Spinoza acerca de la libertad de la voluntad humana en medio de su falta de libertad: "Desde el momento en que lo acepté en mi corazón (el trabajo forzado diario), desapareció la presión que pesaba sobre mí. Estaba decidida a considerarlo como una enseñanza y a aprender tanto como fuera posible. De ese modo soy libre en medio de mi falta de libertad. Así quiero presentarme también ante mi destino, aunque sea alto como una torre, aunque sea negro como una nube amenazadora".En 1943 fue deportada a Auschwitz, donde murió, aunque no se sabe la fecha exacta ni bajo qué circunstancias. Dejó una obra intensa (entre nosotros, Acantilado en 2005 publicó Mundos, gran libro de poesía) y el recuerdo de una memorable grandeza de espíritu y de libertad interior en medio del horror. Acapara actualmente Kolmar a lectores en el sentido más literal de la palabra, lectores con verdadero fuste de tales, quizás porque, en turbadora gran paradoja de hoy y de siempre, se acerca a unas verdades -la monstruosidad de la vida y de nuestro natural estado de escarnio en convivencia con lo más antagónico, la delirante belleza del mundo- que preferiríamos no haber leído nunca, pero que leemos.

ENRIQUE VILA-MATAS : 27/06/2010 (El País)
Ilustración: Sonia Pulido.
Susanna
Gertrud Kolmar
Colección: La mujer cíclope
Formato: 14 × 21,5
Páginas: 112
Precio: 14,50 €
© 2008 Errata Naturae s.l.

SINOPSIS:
Susanna es la última novela de Gertrud Kolmar. Fue escrita en Berlín durante el invierno de 1939, siempre por las noches, únicos momentos de tranquilidad en el apartamento colectivo para judíos que se le asigna a la escritora como residencia obligada.Susanna es el recuerdo del inquietante encuentro entre dos mujeres. Una institutriz judía, que está esperando el permiso para poder salir de Alemania y huir de la amenaza del nazismo, rememora los días que pasó junto a su alumna, una bellísima joven mentalmente perturbada. La narradora, una mujer adulta, razonable, aparentemente ajena e insensible a los asuntos del corazón, debe hacerse cargo de un ser antojadizo y maravilloso, una suerte de animal festivo, fuera del tiempo… La joven conoce el amor por primera vez -un amor desaforado, temerario y enajenado- y su institutriz tiene que enfrentarse entonces con sus propios sentimientos e incapacidades. Esta confrontación, al igual que el abrupto final del relato, refleja sin duda la propia impotencia de la autora -asesinada en Auschwitz poco después de terminar de escribir Susanna- ante el futuro sin mañana que aguardaba a los judíos tras la llegada de los nazis al poder.

13 comentaris:

  1. No ets bona, Isabel. Apa, una més al cistell...

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  2. Sí, isabel, té raó il cavaliere, té molt bona pinta!!

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  3. Suposo que les circumstàncies personals que van viure, així com el gust de tots ells per la literatura, fan que relacioni Gertrud Kolmar amb Bruno Schulz i Irène Némirosky.

    S'haurà de llegir aquesta "Susanna" que tant promet!

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  4. il cavaliere rosso1 de juliol de 2010, 19:45

    Gràcies, Isabel. El meu primer llibre el meu primer dia de les meves vacances i hem ficat el nivell de les meves lectures a una altura gosaria dir que desmesurada.
    Quina meravella de recomanació!
    Quan acabes, la darrera frase del Vila-Matas esdevé cruelment evident:
    "la delirante belleza del mundo- que preferiríamos no haber leído nunca, pero que leemos."
    Miu, Sícoris, i les/els demés, un gust. Hauré de llegir també la seva poesia.

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  5. ja l'he llegit!! una meravella, quines descripcions...ja comentarem!!

    m'ha encantat, lleugera com una ploma però amb la força per fer-te volar!!

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  6. Aquests dies l'he estat buscant, i no hi ha manera de trobar-la.
    Algú dels que viviu a Barcelona em pot dir on l'ha comprat? Gràcies anticipades.

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  7. Senzilla, subtil, exquisida... però tràgica. Com dieu, una veritable meravella (massa curta!).

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  8. Hola Sícoris:
    Jo l'he comprat a "La casa del Libro" al Passeig de Gràcia/Aragó.
    Fan un 5% de descompte amb el carnet de biblioteca.
    Un consell: truca abans d'anar-hi.

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  9. T'ho agraeixo, Isabel.
    Ho havia provat a la Central del carrer Elisabets i també a l'Alibri. Demà trucaré a "La casa del Libro", i a veure si hi ha sort.

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  10. Sícoris:
    A la web de la llibreria Laie diu que el tenen disponible a la botiga de Pau Claris i al CCCB.
    (No sabía que al centre de cultura contemporània hi hagués una sucursal de Laie.)

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  11. Sí, al CCCB hi ha una llibreria Laie. El que passa és que està enfocada més aviat a llibres d'art, d'història i de sociologia, i és per aquest motiu que ni tan sols se m'havia acudit de buscar-hi "Susanna". Però si tu em dius que el tenen disponible, demà mateix m'hi arribaré.
    Gràcies de nou.

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  12. Isabel: ja el tinc. Ahir el vaig començar, i m'agrada molt.
    Un altre llibre per a la cistella d'estiu!

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  13. Una novel.la que traspua angoixa (cosa normal, donades les circumstàncies en què va ser escrita), però també una visió meravellosament quixotesca d'una realitat, ja de per sí, deformada i deformant.

    A mi el final m'ha semblat oportú, tot i que inesperat, perquè crec que s'ajusta força al to tràgic i fred que des del principi se'ns ha dibuixat. Un "happy end" hauria sigut, en certa manera, decebedor.

    Penso que és una gran troballa, però no puc deixar de preguntar-me: quantes més n'hi deu haver, disseminades pel món, i que encara no s'han publicat enlloc?

    Per cert, algú ha llegit la poesia de Kolmar?

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