dilluns, 30 de juliol de 2012

Deshielo a mediodía.- Tomas Tranströmer



ALLEGRO
Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn -significa:
"no nos rendimos. Pero queremos paz".
La música es una casa de cristal en la ladera
donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.

Diu l'editorial:
Tomas Tranströmer es uno de los escritores fundamentales para entender la poesía del siglo xx. Pocos poetas han conseguido crear una voz tan personal y reconocible como este maravilloso escritor sueco. En 2010 publicamos una antología, El cielo a medio hacer, que recogía gran parte de su obra poética, así como su autobiografía. Deshielo a mediodía recopila el resto de su obra.
En estos poemas, que recorren toda la trayectoria del poeta desde su primer libro, 17 poemas, de 1954, a la síntesis de sus últimos haikus escritos en 2004, nos encontramos con la naturaleza, presente en gran parte de la poesía nórdica, y con su incomparable inventario de metáforas. Especialmente emocionantes son los poemas en los que aparece la música, su gran pasión.
Este libro incluye también el grupo de haikus Prisión, escrito en 1959, inédito hasta hace unos pocos años, así como los haikus de El gran enigma. Para Nórdica es un privilegio publicar la obra completa de un poeta de la importancia de Tranströmer.

Primeres planes

Del mateix poeta a aquest bloc: El cielo a medio hacer

BREVE PAUSA EN EL CONCIERTO DE ÓRGANO


El órgano cesa de tocar y hay un silencio mortal en la iglesia,
   pero solo durante un par de segundos.
Entonces atraviesa el leve rumor del tráfico
   de afuera, el gran órgano.


Sí, estamos rodeados del murmullo del tráfico que anda
   alrededor de las paredes de la catedral.
El mundo exterior resbala como un filme transparente
   y con sombras que luchan en pianissimo.


Como incluido entre los ruidos de la calle, escucho uno
   de mis latidos golpear el silencio;
oigo mi sangre circular, la cascada oculta
   dentro de mí, con la que ando a cuestas,


y tan cerca como mi sangre y tan lejos como
   un recuerdo de los cuatro años,
escucho el camión de carga que pasa y hace temblar
   los muros de seiscientos años.


He aquí lo más opuesto posible a un abrazo de madre;
   sin embargo, ahora soy precisamente un niño que,
oye a los adultos hablar lejos; las voces de los ganadores
   y de los perdedores se mezclan.


En los bancos azules hay una pequeña reunión.
   Y las columnas se alzan como extraños árboles:
sin raíces (solo el suelo es común) y sin
   copa (solo el techo es común).


Vuelvo a vivir un sueño. Estoy solo en un cementerio.
   Por todos los lados relapaguea
hasta donde la vista alcanza. ¿A qué espero? A un amigo.
   ¿Por qué no viene? Él ya ha llegado.


Lentamente, la muerte destornilla la luz desde abajo, del suelo.
   El prado brilla, cada vez más violeta
-no, es un color que nadie ha visto... hasta que la luz pálida
   de la mañana silba a través de los párpados


y no despierto en el inconmovible quizás que
   me lleva por el mundo vacilante.
Y cada imagen abstracta del mundo es tan imposible como
   dibujar una tormenta.


En casa estaba el sabelotodo. La Enciclopedia, un metro en
   la biblioteca; he aprendido a leerla.
Pero cada persona tiene  escrita su propia enciclopedia,
   ella crece en cada alma,


se escribe del nacimiento hacia adelante, los cientos de miles
   de páginas apretadas la una contra la otra
-¡y sin embargo hay aire entre ellas!- como las hojas que
   tiemblan en un bosque. Libro de las contradicciones.


Lo que está allí cambia a cada instante, las imágenes se retocan a
   sí mismas, centellean las palabras.
Un torrente de ellas marcha por todo el texto, seguido de
   la próxima ola, y la próxima...




Tomas Tranströmer
Deshielo a mediodía
Traducció de Roberto Mascaró
Nórdica Libros, 2011

2 comentaris:

  1. Impressionant, icr!
    Perfecta combinació de música i poesia.

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  2. Quina preciositat, gran descobriment. Gràcies!

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